El espíritu no se sujeta a clasificaciones, da igual llamarle alma… incluso mente. El alma, el espíritu y lo que pensamos, son una sola cosa. Cada uno de nosotros somos una entidad energética. Somos una “especie” entre muchísimas otras formas de vida; con algunas compartimos espacios terrestres; con otras, dimensionales. Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana.
Lo que hay más allá del cuerpo, es lo que te voy a decir aquí.
